Marketing, redes y negocios.


El Boom de las redes sociales hace, como en cualquier clase de idea, que sean muchos los que ven un filón por explotar.
Aunque redes han existido prácticamente desde el comienzo de la red global (internet), la organización de las  mismas a través de comunidades, la posibilidad de participación libre y gratuita sin ningún condicionante (excepto por la edad y otras circunstancias legales), ha sido el detonante para que hoy por hoy la comunicación esté siendo canalizada mediante las mismas.

El software para estas redes puede ser mejor o peor, mas rápido o más lento, esto influirá en su mayor o menor aceptación inicial (todo es cuestión de inversión económica), pero es evidente que el éxito de una red social dependerá de su valor como herramienta final y además como sistema de generar valores añadidos por la simple idea de una participación (afiliados, publicidad, comisiones, intercambios)  van a ser recursos a tener en cuenta como futuro negocio.
Personalmente me interesan esas redes.
Si facebook, Google+, Twitter, Foursquare, Pinterest, Linked-in, son comunidades que desarrollan esos valores enfocándolos mediante alternativas visuales, de localización, de información o conocimiento, existen otras comunidades en pleno desarrollo donde la idea final está ligada a generar un recurso económico mediante  la participación e interacción (de igual manera) por los que estamos en la misma.
Este tipo de redes me parecen todavía mas interesantes. Personalmente desarrollo SITETALK. Una comunidad donde el objetivo final es generar tus ingresos mediante recursos como la afiliación, la gestión publicitaria, la participación activa, la compra-venta, el desarrollo publicitario, el e-commerce... y otros muchos,
Es cierto que como usuario de todas estas redes hay cosas que me desagradan o no me motivan pero en general considero que cumplen como herramientas diferenciadas funciones de las que todos podemos sacar mucho partido.
La clave está en el Marketing, es decir, del sistema o fórmulas de intercambio que podemos crear.
Para un particular esta palabra le puede resultar ajena, asociada siempre a la administración de empresas, igualmente forma parte de nuestras vidas sociales y también económicas.
El conocimiento de las posibilidades del marketing, es decir, de intercambiar en un mercado, nos ayudaría no solo a relacionarnos mejor con nuestros amigos, conocidos o desconocidos, también de  obtener rendimientos gracias a ello.
Este punto es el importante,  la visión de la palabra marketing desde la perspectiva de la oferta (de los comercios, empresas, fabricantes o vendedores) está bastante clara: El objetivo es el de vender más.
¿Dónde está la perspectiva de un marketing desde el punto de vista de la demanda?
La demanda, es decir, todos nosotros que somos clientes de alguien, tiene en su mano la fuerza de una decisión: Lo que consumimos.

¿Puede el consumo generar su propio marketing?
La respuesta es muy clara, debería crearlo, pues es evidente de que así es.

La propuesta del marketing cooperativo como sistema generador de fórmulas para conducir a un marketing de la demanda pasa por entender lo que son las redes y los valores económicos que con ellas podemos generar. 
La apuesta personal está en aquellas redes que basan su negocio en la participación activa de un marketing con todos los que intervienen en el mismo, tanto los que ofrecen como los que demandan.
Esa idea es fascinante, económicamente muy interesante, pero que todavía está necesitada de mucha explicación.
Establecer un Marketing Cooperativo es tan necesario para los que desean trabajar en redes, mediante fórmulas que establezcan una interactividad pactada a través de niveles de compromiso, como por aquellas donde resulta muchísimo más sencillo fomentar un compromiso personal y donde ese interés particular se consigue aplicando un sistema generar un ingreso económico como valor añadido.