Visionarios y comercio: El cuento de la Vieja.

Aplicando la lógica
La lógica es una manera muy interesante de crear visión.
Para ser lógicos la matemática es de gran ayuda y en esto los antiguos comerciantes de papel y bolígrafo son auténticos maestros de sumas, restas y porcentajes.
Parece fácil, pero no todo el mundo sabe hacer el "cuento de la vieja", es más, puede ser a veces lioso, a pesar de que ha que seguir los pasos correctamente, pues es la lógica la que prima.
Aplicar esta sabiduría a nuestra vida comercial se convierte hoy en día en atrevimiento, iniciativa y sobretodo emprendimiento.
- ¿A estas alturas? - Me decía un comerciante.
- Es lo que toca - Le contesté.
Aplicando el cuento de la vieja para entender la situación actual, las opciones están bastante claras, veamos.
Es cuestión de sumar: Si resulta que nos encontramos con que el 20% de nuestros vecinos han perdido el empleo, al 80 % restante se les ha reducido el sueldo y a todo ello le sumamos que nuestros gastos e impuestos van cada vez en aumento... ¿Qué va a suceder?
Con la primera premisa nos preparamos para entender menores ventas (menos ingresos), y en cualquier caso si esto no sucediera tendremos que estar dispuestos a que una parte de nuestros vecinos y clientes van a tener la consideración de dudoso cobro, siempre que fiemos, claro.
En el comercio a pie de calle, el urbano, fiar a nuestros clientes no es algo fuera de lo normal, las personas son conocidas de años y en ocasiones nuestro vínculo va más allá de una relación puramente comercial.
Con respecto al incremento de gastos podemos hacer muchas cosas, pero aplicando el cuento de la vieja, si me suben 10 los gastos y me bajan 10 los ingresos... ¿Me quedo como estoy? Está claro que tendré que reducir 20 toda la inversión-gasto que tenga pensada al día de hoy.  
- Esto es lo fácil, y lo fácil todo el mundo lo hace.- Le dije al comerciante.
-¿Qué es lo difícil? Me preguntó el hombre.
- Reinventarse- Le contesté.
La cara del comerciante decía: "A buenas horas, mangas verdes..."
El esfuerzo que requiere adaptarse a una nueva situación y poder superarla está relacionada con la capacidad de nuestra actitud mental : ¿positiva, imaginativa, de adaptación o cambio?  
Mi amigo concreto aplicaba el cuento de la vieja, 1+1= 2 . Punto.
Pero aplicar una lógica en este mundo actual donde la economía y los procesos tecnológicos van a veloz galope, cabalgando a la par, es entender que nuestra respuesta se tiene que subir a la montura del momento.
¿Es posible? ¿Qué es eso de reinventarse?
Inventar es conseguir crear algo nuevo, aunque por otro lado, parece ser que todo está ya inventado.
Por esto se trata de reinventar, es decir, inventar sobre lo inventado, o lo que es lo mismo, sobre lo que sea novedoso o incluso innovador; para ello habrá que conocer diferentes opciones que existen, que me interesen y que puedan ser aplicadas a nosotros y a nuestras circunstancias.
-¿Qué inventos hay para escoger?- Me preguntó algo más interesado mi interlocutor.
- Muchos- contesté ilusionado - Hay cosas que se deberían conocer y personas como yo que tienen una visión práctica sobre las mismas... otro tema es que le puedan interesar o que incluso no crea en ellas...- Le respondí ante su cambio de semblanza.
-¿Y para el comercio? Insistió.
Mi apuesta personal sabéis que está en el mundo virtual, el móvil e Internet, y que de entre todas las maravillas que ofrece, la que más me atrae está en su propia esencia: El hecho de que está hecho para compartir. Es lo que se denomina "La Globalización".
Aprender a compartir y a experimentar con ello en los albores del siglo XXI, es una idea en pleno desarrollo y que gracias a la aparición de las redes sociales solo está comenzando.
Desaprender es la parte de la lección que día a día nos muestra este mundo virtual, reinventarse es necesario y mi opción personal se encamina hacia el Marketing Cooperativo , una visión donde compartir cooperando es la idea.