Cooperar: Estilo para un Marketing.

Cooperar: Un mecanismo  
La visión sobre un tipo de marketing es enfocar  estilos, sistemas y fórmulas que aun sin ser innovadores por que existan, si en cambio puedan ofrecer nuevos modelos para conseguir realizar procesos de intercambio diferentes.
El estilo es lo que marca la distinción y para ello crear diferentes maneras de conseguir relacionarnos es un sistema.
Así, cuando en un marketing pretendemos desarrollar fórmulas para llegar a los intercambios el estudio sobre la forma de relacionarnos con los diferentes interlocutores tiene vital importancia.
No es lo mismo practicar estilos basados en captar una atención mediante la atracción hacia un producto o servicio que otra basada en establecer unas bases o normas de conducta (colectividades) donde el producto final no va a ser lo esencial siendo en cambio la idea de participación en objetivos el protagonista final.  

Para un marketing a través de sistemas en redes (posicionamientos) existen diferentes estilos de trabajo así como fórmulas que remuneran el mismo (planes de compensación), y aunque el objetivo final (intercambiar) no es diferente a otros, realmente la práctica de un networking para establecer esas relaciones ofrece valores añadidos que desde otros marketings no se plantean.

Ciertamente las ideas de grupos o colectividades e incluso el termino cooperación no suele ser bien recibidas por los sistemas económicos que funcionan a través de fórmulas que promulgan el llamado "libre mercado". 
La libertad es individual y propia, la de cada uno, no se genera colectivamente, aunque en cualquier intercambio la individualidad pierda fuerza ante la potencialidad de un grupo. 
No es igual vender para 1 que para 100, al menos no suele serlo.
Por el lado de la empresa (oferta) la idea de agruparse es siempre una muy buena opción para multiplicar unos resultados, incluso para obtener mayores beneficios ya que consigue un mayor porcentaje de mercado (nichos).
Henry Ford incorporó estructuras de grupos de trabajo en sus fábricas, revolucionando el sistema de producción, una fórmula de reparto colectivo enfocado a minimizar costes utilizando una red interna de trabajo perfectamente sincronizada. (Cadenas de producción). 
Todo el proceso productivo posterior en la industrialización siguió esa linea de actuación.
Por el otro lado, el de la demanda, el público en general sabe que para poder ser productivo en su compra necesita organizar el tiempo dedicado al mismo y encontrar un lugar donde acceder a todo lo necesario a un precio competitivo.
La proliferación de las "Mall" o los grandes supermercados fue una gran solución.

En pleno comienzo del siglo XXI el desarrollo de fórmulas colectivas que consiguen abaratar costes, fidelizar e interactuar con los mercados, crean sistemas de participación colectiva que influyen en la dirección de los procesos empresariales, enfocando los sistemas de producción y comercialización.
Así la responsabilidad social corporativa comienza a ser un valor empresarial muy importante. 

Hoy en día los espacios de trabajo para cualquier mercado utiliza realidades diferentes: una es física y la otra virtual.
En ambas la idea de sistemas en "colectividad" o "grupo" son fundamentales, y así en el espacio virtual a través de internet la organización en redes van definiendo propósitos, aunando intereses y ofreciendo plataformas dirigidas actualmente a compartir información de todo tipo.

Los estilos en marketing aún tienen en su concepto la individualidad y a pesar de que la idea de compartir, de retwitear o de hacer un pin nos indica cómo proceder con algo que "nos gusta", todavía el hecho de practicar la cooperación para un marketing está en una fase en la que la organización y el grupo, actualmente basado en equipos, le queda todo un universo por explorar.